Día de Pentecostés

Cincuenta días después de la pascua, culminamos  en el cenáculo,reunidos en oración ,junto con María la Madre de Dios. Recordamos así mismo como  Santa  Teresa de Jesús en un día víspera del Espíritu Santo , después de misa se fue a una parte apartada   donde rezaba muchas veces y mientras leía  comenzó   a entender  por la bondad de Dios  como el Espíritu Santo no dejaba de estar con ella y vio sobre su cabeza una paloma bien diferente de las de acá .<<Sosegóce   el espíritu con tan buen huésped >><<y comenzó a gozarla,quitósele el miedo y comenzó la quietud con el gozo,>><<desde aquel día entendí quedar con grandísimo  aprovechamiento en más subido amor de Dios y las virtudes muy más fortalecidas >>(V 38 9-11)

Podemos notar en esta experiencia  que  Teresa  queda  fortalecida por el Espíritu Santo como los apóstoles.Invoquemos ,pues en todas nuestras acciones a tan dulce huésped del alma y maestro  verdadero que es el Espíritu Santo,para que disipe nuestros miedos, nos de la paz y fortalezca nuestros deseos de crecer en las virtudes .

 

 

María y su desarrollo Espiritual

La llena de Gracia

María de Nazaret concebida sin pecado y preservada de el por toda la eternidad.

Creció en un ambiente totalmente religioso y por tanto su cercanía  con Dios conforme pasaban los años ,se hacía más fuerte.

Siendo una alma generosa ,ella le consagro toda su vida a Dios  y Él la acepto alegremente.

«No temas María porque has hallado gracia delante de Dios.»

Viendo Dios la pureza y humildad de su sierva no dudo  en darle esta gran misión (ser madre del Salvador).Pues la llena de gracia como la llama el Ángel gozaba un don sumamente especial.

Ya partir del anuncio del Ángel  fue aún más feliz,pues creyó en que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.Y con su FIAT  acepta la voluntad de Dios y por eso exclama:He aquí  la esclava del Señor,hágase en mí según tu palabra»

Bienaventurada alma abandonada que creyó en la palabra y por eso la  palabra se hizo carne.

«Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador»Alegría que contagia,que da vida.Meditaba todo en su corazón y su oración daba fruto.

Hna. Miriam de Jesús Misericordioso